Los registros dan testimonio de que el primer habitante de Mallorca que llegó en 1868 fue don Guillermo Salom y Sureda, tripulante de un barco que eligió quedarse a habitar en la por entonces villa.
Los datos de la ensaimada en San Pedro son más recientes y dan cuenta de que Juan Puig dejó Felanitx, su pueblo natal y llegó a la Argentina en 1951. A la edad de 25 años y conociendo el oficio de confitero desde sus tiempos en la milicia, se instaló en San Pedro con la idea de juntar dinero para abrir una panadería en Mallorca. La ciudad y su gente le modificaron sus sueños ymientras trabajaba de peón en una confitería, preparó su primera ensaimada para homenajear a los mallorquines.
Dicen que desde entonces no pudo dejar de hacerla.