En el corazón de la provincia de Corrientes, donde los antiguos cauces del río Paraná dieron forma a una compleja red de bañados, lagunas y embalsados, los Esteros del Iberá se consolidan como uno de los destinos de naturaleza más importantes de la Argentina. Su nombre proviene del guaraní “y berá”, que significa “agua brillante”, y hoy el Parque Iberá atraviesa un momento de fuerte impulso tanto en visitantes como en infraestructura.
Un ecosistema único
Los Esteros del Iberá conforman el segundo humedal más grande del mundo, un ecosistema subtropical de una biodiversidad excepcional que incluye especies emblemáticas como el yaguareté, el aguará guazú, el ciervo de los pantanos y los monos carayá, además de una enorme variedad de aves acuáticas. Colonia Carlos Pellegrini, sobre la laguna Iberá, es la puerta de entrada más tradicional al parque, con navegaciones guiadas, cabalgatas y senderos de observación de fauna que atraen tanto a amantes del ecoturismo como a pescadores deportivos.
Un invierno con buena ocupación
La temporada de vacaciones de invierno 2026 dejó un balance positivo para el destino: el sector turístico correntino cerró con un 80% de ocupación en el tramo final del receso invernal, impulsado por el turismo de naturaleza y la pesca deportiva. El resultado confirma la tendencia de crecimiento sostenido que viene mostrando el Iberá en los últimos años como destino de naturaleza durante todo el año, no solo en temporada alta estival.
El Plan Iberá 2026/27: la apuesta más ambiciosa
El Gobierno de Corrientes lanzó este año el Plan de Acción en el Gran Parque Iberá 2026/27, una iniciativa que el gobernador Juan Pablo Valdés presentó como la más ambiciosa hasta el momento para el humedal. El objetivo central es pasar de los 80.000 a los 150.000 turistas anuales mediante una fuerte inversión en 17 localidades de manera directa, con impacto indirecto en otras 29.
El plan no se limita a obras de infraestructura: contempla un programa llamado “Turismo con identidad guaraní”, que integrará la lengua originaria en la señalética y en la formación de los guías, junto con el fortalecimiento de redes de cocineros y artesanos locales en técnicas ancestrales. También se pondrá en marcha la estrategia “Iberá destino inteligente”, que usará tecnología digital y el observatorio “Ojos del Cielo” para monitorear la salud del ecosistema y ofrecer mapas interactivos a los visitantes.
Entre las obras anunciadas se destaca la construcción de una pista de aterrizaje y la provisión de energía eléctrica para el Centro de Visitantes Lobo Cuá, en Carlos Pellegrini, además de intervenciones en distintos portales de acceso al parque.
El Iberá es un lugar en donde los visitantes encuentran paz, naturaleza y la calidez de los correntinos”, sostuvo el gobernador Valdés al presentar la iniciativa, en la que remarcó que el desarrollo del destino busca convertirse en garantía para nuevas inversiones privadas.
Cómo se llega y qué se puede hacer
Además del acceso tradicional por Colonia Carlos Pellegrini, en los últimos meses se multiplicaron las propuestas de excursiones de un día desde ciudades cercanas como Posadas, con traslado, navegación de aproximadamente dos horas y avistaje de fauna incluidos. También existen circuitos combinados que integran al Iberá dentro de recorridos más amplios por el litoral, sumando escalas en Puerto Iguazú o los Saltos del Moconá.
Con un ecosistema que sigue intacto y una política pública que busca proyectarlo internacionalmente, los Esteros del Iberá se afirman como uno de los grandes activos naturales de la Argentina, a medio camino entre la conservación ambiental y el desarrollo económico regional.
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