El Parque Provincial Aconcagua se encamina hacia una transformación histórica en su modelo de gestión turística y ambiental. Con el objetivo de elevar la calidad de los servicios en la cumbre más alta de América, el Gobierno de Mendoza avanzó en una licitación pública nacional orientada a otorgar concesiones a largo plazo para las actividades de alta montaña.
Esta iniciativa busca dejar atrás los permisos precarios del pasado para dar paso a un esquema de previsibilidad y fuerte inversión en infraestructura turística.
Inversiones a 20 años y sustentabilidad en alta montaña
El eje central de esta reestructuración, impulsada a través del Ministerio de Energía y Ambiente, se centra en un plan integral de modernización que abarca pilares fundamentales para el turismo de aventura y el andinismo:
- Infraestructura y tecnología sustentable: Las concesiones a 20 años permiten a las empresas prestadoras proyectar inversiones de capital intensivo, incluyendo sistemas de energía solar, control estricto del agua y gestión avanzada de residuos.
- Reubicación estratégica de campamentos: Se proyectan mejoras operativas y traslados planificados en puntos clave de las rutas de ascenso y aproximación, como Plaza de Mulas, Plaza Argentina, Confluencia y Pampa de Leñas, buscando reducir el impacto ambiental en el ecosistema andino.
- Controles y bienestar en la logística: El nuevo modelo refuerza la trazabilidad y los controles sanitarios sobre los servicios de apoyo logístico, como el uso de animales de carga, garantizando estándares exigentes de fiscalización continua.
Un destino de categoría internacional
Con estas medidas, la provincia busca consolidar al Aconcagua como un destino de elite dentro del turismo de naturaleza, garantizando mayor seguridad para los deportistas y una operación transparente para los operadores habilitados. De este modo, el coloso de los Andes se prepara para recibir a las próximas temporadas bajo estándares de sustentabilidad y confort acordes a su jerarquía mundial.








